Durante años, la Adios fue la zapatilla de running generalista de Adidas, la que sacabas del armario tanto para un 10 km como para un maratón. La línea Adios Pro, con su placa de carbono y sus 250 euros, cambió las reglas y dejó un hueco: el del corredor que quiere la misma espuma que los profesionales sin pagar un billete de avión ni renunciar a una puntera ligera para las series. La Adizero Adios 9 llega a llenar exactamente ese hueco, y lo hace con una cifra que muerde: 140 euros, casi la mitad del precio de una Adios Pro 5.
Adidas Adizero Adios 9: el análisis completo de RunMorph
Lo esencial en 3 frases
La Adizero Adios 9 sustituye la doble espuma de la Adios 8 por una mediasuela Lightstrike Pro integral, la misma tecnología que la gama Pro, pero sin placa de carbono. El resultado es una zapatilla muy ligera y muy dinámica para series y 10 km, pero claramente inestable en cuanto el ritmo baja o el terreno se vuelve irregular. A 140 euros, cumple una promesa de relación calidad-precio que pocas competidoras directas igualan en este segmento.
Adizero Adios 9: posicionamiento
Adidas llevaba años manteniendo dos Adios en paralelo: la original, convertida con las versiones en una zapatilla de entrenamiento bastante generalista, y desde 2023 la línea Pro, pensada para la placa de carbono y el maratón en 2 horas. La Adios 9 cierra esa brecha volviendo directamente al ADN de 2010: una zapatilla de calle plana, ligera y sin artificios, pensada para el trabajo de velocidad y no para acumular kilómetros. En RunMorph lo vemos como una respuesta directa a un segmento que se ha vuelto mucho más denso en los últimos dos años, el de las zapatillas de entrenamiento rápido sin placa, entre la Asics Magic Speed 5 y la Nike Streakfly 2.
La decisión técnica es clara: toda la mediasuela está ahora fabricada en Lightstrike Pro, la espuma supercrítica reservada hasta ahora a la Adios Pro 5, pero sin placa de carbono y con una altura de suela notablemente reducida. Adidas sustituye la placa por un simple refuerzo de rigidez de nylon integrado en el talón. La apuesta: ofrecer la sensación de la espuma premium a un público que no busca ni la comodidad de una zapatilla de entrenamiento diario ni una marca personal en maratón.
El consejo de RunMorph: si buscas una única zapatilla para correr rápido sin dar el salto al carbono, la Adios 9 responde exactamente a esa necesidad. Si vas a por una marca en maratón o necesitas más amortiguación para el día a día, mira mejor la Adidas Adizero Adios Pro 5 o la Adidas Adizero Boston 13, ambas notablemente más estables en la distancia.
Ficha técnica de la Adizero Adios 9
| Característica | Valor |
|---|---|
| Marca | Adidas |
| Modelo | Adizero Adios 9 |
| Tipo | Calle, entrenamiento rápido y competición de distancia corta |
| Peso anunciado (talla 42) | 168 g |
| Peso medido en laboratorio independiente | 176 g, 8 g (4,8 %) más de lo anunciado |
| Drop anunciado | 7 mm |
| Drop medido en laboratorio independiente | 6,2 mm, una diferencia de 0,8 mm |
| Altura de suela talón / antepié anunciada | 28 mm / 21 mm |
| Altura de suela talón / antepié medida | 25,0 mm / 18,8 mm, 3 mm y 2,2 mm por debajo de lo anunciado |
| Espuma | Lightstrike Pro integral (en toda la longitud) |
| Placa de carbono | No, refuerzo de rigidez de nylon en el talón |
| Suela exterior | Caucho Continental + tecnología Lighttraxion |
| Durabilidad anunciada | Entrenamiento rápido y competiciones cortas, no pensada para el kilometraje diario |
| Tallas | 40 a 50 (hombre), 36 a 42 (mujer) |
| Precio oficial | 140 € |
La diferencia entre lo anunciado y lo medido no es anecdótica: una altura de suela real entre 2 y 3 mm por debajo de lo anunciado acerca la Adios 9 a una zapatilla casi minimalista, más próxima a un modelo de 4 a 5 mm de drop que a los 7 mm indicados en la ficha del producto. Es una diferencia que los análisis independientes detectan de forma constante, no un fallo de medición aislado.
Lightstrike Pro integral: qué cambia bajo el pie
Hasta la Adios 8, Adidas reservaba la Lightstrike Pro, su espuma más reactiva, a la zona central de la suela, y completaba los laterales con una Lightstrike estándar más firme. La Adios 9 vierte ahora esta espuma premium en toda la longitud. El resultado medido en laboratorio es claro: el retorno de energía en el talón sube al 76,2 %, frente al 63,5 % registrado en la Adios 8, un salto de 12,7 puntos, una de las mayores diferencias observadas nunca entre dos generaciones de esta gama.
La absorción de impactos (119 SA en el talón según la norma ASTM F1976) se sitúa por encima de la media de las zapatillas de calle analizadas de forma independiente, lo que contrasta con la sensación firme que mucha gente asocia, de forma equivocada, a una suela fina. En claro, la espuma amortigua bien, pero la altura de suela reducida (25 mm medidos en el talón) deja poco margen antes de que el impacto suba, sobre todo pasados los 30 km semanales acumulados.
La contrapartida de esta espuma única: más flexión en torsión. El valor medido es de 2 sobre 5, y la rigidez del contrafuerte del talón cae a 1 sobre 5, una puntuación muy baja que explica buena parte de las reservas sobre la estabilidad que se detallan más adelante.
La horma de la Adizero Adios 9
El upper Lightlock 2.0 recupera la construcción ya vista en la Adios Pro 4, y es el punto en el que más coinciden los análisis: la mejora respecto a la Adios 8 se describe como enorme, hasta el punto de que un analista independiente reconoció explícitamente que le costaba entender cómo había aguantado el ajuste de la versión anterior una vez comparadas ambas de frente. El collar del talón se ha rediseñado, la lengüeta gana acolchado, y la sujeción general se describe como notablemente más estructurada.
El reverso: la anchura medida en el antepié es de 70,6 mm, con una altura de puntera de 27,5 mm. Es una horma ajustada, entre 2 y 3 mm más estrecha que la media de los modelos de calle analizados de forma independiente, que suele rondar los 72 a 73 mm de ancho. Los pies anchos deben esperar un ajuste ceñido desde los primeros kilómetros, un punto que varios análisis independientes señalan de forma casi idéntica, sin apenas divergencias entre ellos esta vez.
En cuanto a la transpirabilidad, la puntuación medida sigue siendo baja (2 sobre 5), algo coherente con los comentarios de campo sobre falta de ventilación en salidas calurosas pese a la malla técnica. En cambio, el sellado ceñido de la lengüeta impide por completo la entrada de gravilla, un detalle que importa en una pista o un camino sin asfaltar.
La prueba en pista: lo que dicen los corredores que de verdad la han usado
Los análisis coinciden en lo esencial: la Adios 9 es una zapatilla de velocidad, no una zapatilla de entrenamiento generalista. Los análisis independientes describen una sensación de contacto con el suelo cercana a una zapatilla de competición a la antigua usanza, una sensación que algunos comparan explícitamente con el espíritu de las zapatillas de competición previas a la era del carbono. A ritmo de tempo, la reactividad se valora claramente superior a la de la Adios 8, con una transición de zancada descrita como más fluida y homogénea entre talón y antepié, gracias a que la espuma única elimina la rotura de sensación que generaba el antiguo montaje de doble densidad.
El consenso se rompe, en cambio, en el apartado de estabilidad. Varios analistas describen un aterrizaje más blando y menos sujeto que en la Adios 8, un compromiso asumido a cambio de más agilidad a ritmo rápido. Para quien ataca de talón o para un corredor fatigado al final de una sesión, esa menor sujeción se traduce en apoyos que se desvían ligeramente, un defecto que la puntuación de estabilidad medida (31 sobre 100, muy baja en la escala de referencia) confirma sin ambigüedad.
En cuanto al agarre, el consenso es unánime y positivo: la mezcla de caucho Continental y la tecnología Lighttraxion se elogia en todos los análisis leídos, incluso en suelo mojado, con una ausencia casi total de deslizamientos incluso sobre marcas viales húmedas. Es uno de los puntos donde el margen respecto a la competencia directa es más amplio.
En RunMorph, la lectura es tajante: la Adios 9 cumple una promesa muy precisa, la de una herramienta de velocidad a precio contenido, y falla por completo en cuanto se le pide polivalencia. No es un compromiso fallido, es una zapatilla que no busca gustar a todo el mundo.
A qué ritmo funciona, a qué ritmo se viene abajo
Rodaje y resistencia de base: aquí se viene abajo desde el primer momento. La altura de suela medida de 25 mm en el talón y la rigidez muy baja del contrafuerte (1 sobre 5) no perdonan nada en una zancada relajada de recuperación, donde el pie busca una amortiguación que la suela no ofrece a ese ritmo.
Tirada larga: desaconsejada más allá de una hora larga. La puntuación medida para uso diario (58 sobre 100) confirma que la zapatilla no está construida para absorber la acumulación de kilómetros a ritmo moderado.
Ritmo de maratón: posible para un corredor ligero acostumbrado a zapatillas minimalistas, pero fuera de su propósito. La zapatilla no tiene la estabilidad ni la reserva de amortiguación para aguantar de 3 a 4 horas de esfuerzo continuo sin fatiga muscular superior a lo normal.
Ritmo de umbral y media maratón: aquí es donde la Adios 9 empieza a convencer. La puntuación de competición medida (86 sobre 100) y el retorno de energía del 76,2 % en el talón se traducen en una sensación de deslizamiento clara en cuanto el ritmo baja del de maratón.
Series cortas: este es el terreno natural de la zapatilla. La puntuación de tempo medida (92 sobre 100), una de las más altas de su categoría de precio, confirma una zapatilla pensada para repeticiones de 200 a 1000 m y cuestas cortas.
Defecto importante: un antepié ajustado a 70,6 mm
Esto no es un detalle menor de la ficha técnica: 70,6 mm de ancho en la zona de los dedos son entre 2 y 3 mm menos que la media de las zapatillas de calle analizadas de forma independiente, y es el defecto más citado en los análisis cruzados. Un pie ancho simplemente no tiene espacio para expandirse al final del apoyo, lo que provoca puntos de presión recurrentes en la articulación del dedo gordo pasados los 10 km. Adidas asume esta decisión (es la misma filosofía que en la Adios Pro), pero señalarlo con claridad evita una compra a ciegas a quien ya calza ancho en una zapatilla de entrenamiento diario convencional.
Defecto importante: una estabilidad medida en 31 sobre 100
Con una puntuación de estabilidad medida de 31 sobre 100, la Adios 9 se sitúa muy abajo en la escala de referencia de zapatillas de calle, muy por detrás de la Adios 8, que varios analistas consideran más sujeta pese a su suela menos reactiva. La causa es medible: rigidez en torsión de 2 sobre 5 y rigidez del contrafuerte del talón de 1 sobre 5, dos de las puntuaciones más bajas registradas en una zapatilla de esta categoría de precio. En la práctica, un apoyo irregular (una acera en mal estado, un giro cerrado, la fatiga al final de un 10 km) se traduce en una torsión lateral del pie que nada en la construcción limita. Un corredor con pronación marcada, o alguien que se inicia en este tipo de zapatilla, debe tener en cuenta ese riesgo antes de encadenar una sesión completa de series sin una adaptación progresiva previa.
Adizero Adios 9 frente a Nike Streakfly 2: qué zapatilla elegir
| Criterio | Adidas Adizero Adios 9 | Nike Streakfly 2 |
|---|---|---|
| Precio | 140 € | unos 170 € |
| Peso medido | 176 g | más ligera, posicionada como zapatilla de competición pura |
| Altura de suela medida (talón) | 25,0 mm | más baja, perfil aún más minimalista |
| Uso principal | Series, cuestas, 10 km a media maratón | 5 km, cuestas, competición de pista |
| Estabilidad | Baja (31/100) | También baja, pero horma más envolvente |
La lectura simple: la Streakfly 2 va aún más lejos en radicalidad (más cerca de una zapatilla de pista que de una de calle), mientras que la Adios 9 conserva algo más de comodidad y un precio accesible para un uso semanal regular. Para un 10 km o una media maratón de club, la Adios 9 es la opción más polivalente de las dos.
Adizero Adios 9 frente a Asics Magic Speed 5 y New Balance FuelCell Rebel v5
| Criterio | Adizero Adios 9 | Asics Magic Speed 5 | New Balance FuelCell Rebel v5 |
|---|---|---|---|
| Precio | 140 € | 180 € | unos 150 € |
| Placa | No, refuerzo de nylon | Placa de nylon | No |
| Estabilidad | Baja (31/100) | Superior, más envolvente | En la media |
| Reactividad | Muy alta (92/100 en tempo) | Alta | Alta (puntuación global similar, 86/100) |
La regla de decisión: por encima de 180 euros, la Magic Speed 5 ofrece más estabilidad y justifica su precio para un corredor que duda de su base técnica. Por debajo, la Adios 9 y la FuelCell Rebel v5 quedan muy igualadas sobre el papel (puntuación global casi idéntica, 85 frente a 86), pero la FuelCell Rebel v5 sigue siendo más polivalente a largo plazo, mientras que la Adios 9 reserva su mejor cara para las series y la competición corta.
Ventajas e inconvenientes
Agarre y durabilidad: el coste por kilómetro
El desgaste medido en laboratorio independiente (0,6 mm de pérdida de material en la suela exterior) sitúa a la Adios 9 entre las suelas más resistentes analizadas hasta la fecha en este segmento, pese a su planteamiento ligero. Es el punto positivo más contraintuitivo del análisis: se espera que una zapatilla de 176 g se desgaste rápido, y eso no ocurre con el caucho exterior. La reserva está más bien en el upper, cuya malla fina obliga a evitar piedras y zarzas para preservar su vida útil.
Tomando como referencia una vida útil razonable de 500 km para este tipo de zapatilla (uso en series y competición, no en kilometraje diario), el coste por kilómetro de la Adios 9 sale a 0,28 euros. A modo de comparación, una Nike Streakfly 2 de unos 170 euros, amortizada en 400 km, un kilometraje coherente con un uso aún más centrado en competición, sale a unos 0,43 euros por kilómetro. La diferencia es clara: la Adios 9 cuesta menos al comprarla y se desgasta a un ritmo comparable, lo que la convierte en la opción más rentable de las dos para un corredor que entrena a alta intensidad cada semana.
Nuestra valoración de campo: para quién es de verdad
La Adios 9 encuentra su sitio en el corredor que prepara un 10 km o una media maratón y necesita una zapatilla dedicada a series, cuestas y sesiones de umbral, sin querer invertir en una placa de carbono. Combinada con un plan estructurado, este tipo de zapatilla cobra todo su sentido en las semanas con dominante de velocidad: en RunMorph, nuestro plan de entrenamiento de 10 km incluye precisamente este tipo de sesiones en las que la reactividad de la suela marca la diferencia, sin convertirse nunca en la única zapatilla de la rotación.
Al contrario, un corredor con sobrepeso, alguien que ataca fuerte de talón o quien busca una única zapatilla para todo debería mirar hacia otro lado: la estabilidad medida (31/100) y la altura de suela reducida no perdonan un uso fuera de su terreno.
Veredicto del entrenador RunMorph
La Adizero Adios 9 merece un 8,5/10. La nota premia una reactividad y un agarre que se cuentan entre los mejores de su categoría de precio, y una relación calidad-precio real a 140 euros frente a una competencia que a menudo cobra más por un servicio equivalente. Se ve penalizada por una estabilidad medida que sigue siendo el punto débil más serio del modelo, y por una diferencia cuantificada entre el discurso comercial y la medición independiente (altura de suela, peso, drop) que conviene conocer antes de comprar y no descubrir con el uso. No es una zapatilla para todo el mundo, es una herramienta de velocidad muy lograda para quien sabe con precisión por qué la compra.
Qué recordar para tu entrenamiento
- Una ganancia de reactividad medida: el retorno de energía pasa del 63,5 % al 76,2 % en el talón respecto a la Adios 8, una mejora de 12,7 puntos.
- Una estabilidad a vigilar: la puntuación medida de 31/100 obliga a reservar esta zapatilla para corredores con una zancada ya segura.
- Una horma estrecha: 70,6 mm de ancho en el antepié, conviene probarla en tienda si sueles necesitar tallas anchas.
- Un coste por kilómetro controlado: unos 0,28 euros/km sobre una vida útil estimada de 500 km, una de las mejores relaciones del segmento sin placa.
- Un uso muy concreto: series cortas, cuestas y 10 km a media maratón, mejor dejarla fuera del rodaje suave y de la tirada larga.
Preguntas frecuentes
¿Es la Adidas Adizero Adios 9 apta para principiantes?
No, la puntuación de estabilidad medida (31/100) y la altura de suela reducida de 25 mm en el talón exigen una zancada ya segura. Un corredor con menos de 6 meses de experiencia debería optar primero por una zapatilla más estable.
¿Cuál es el kilometraje de durabilidad de la Adizero Adios 9?
En uso de series y competición, una vida útil de 500 km es una estimación razonable dado el desgaste de laboratorio muy bajo de 0,6 mm en la suela exterior, aunque el upper fino exige más precaución.
¿La Adizero Adios 9 talla grande o pequeña?
La longitud se considera estándar, pero el antepié mide 70,6 mm de ancho, entre 2 y 3 mm por debajo de la media del mercado: conviene subir media talla si tienes dudas por tener el pie ancho.
¿Cuál es la diferencia entre la Adizero Adios 9 y la Adios 8?
La espuma Lightstrike Pro cubre ahora toda la suela en lugar de una zona central, el peso medido baja unos 30 g, y el retorno de energía gana 12,7 puntos. A cambio, la estabilidad retrocede de forma notable respecto a la Adios 8.
¿Es la Adizero Adios 9 apta para el maratón?
No, la puntuación medida para uso diario de 58/100 y la falta de estabilidad hacen arriesgadas de 3 a 4 horas de esfuerzo para la mayoría de corredores: reserva el maratón para una zapatilla más estable como la Adidas Adizero Boston 13 o la Adios Pro 5 con placa de carbono.