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25 de agosto de 2026

Nothing Ear (open) análisis: auriculares abiertos por 99 €

7,3/10
Nothing Ear (open) análisis: auriculares abiertos por 99 €

Por 99 €, los Nothing Ear (open) apuestan por un diseño abierto de conducción aérea, sin almohadillas intrauditivas, en un mercado deportivo todavía dominado en gran parte por la conducción ósea al estilo Shokz. La promesa: mantener toda la percepción del ruido que te rodea, un factor de seguridad clave cuando corres o pedaleas por carretera, sin renunciar a la musicalidad que a la conducción ósea siempre le ha costado ofrecer.

Ficha técnica

CaracterísticaValor
Precio99 €
Peso por auricular8,1 g
Dimensiones por auricular51,3 x 41,4 x 14,4 mm
Estuche de carga125,9 x 44 x 19 mm, 63,4 g
Transductores14,2 mm, diafragma con recubrimiento de titanio
Resistencia al aguaIP54 (auriculares y estuche)
Autonomía solo auriculares8 h
Autonomía con estuche30 h
ConectividadBluetooth 5.3, códecs AAC/SBC, Multipoint
FuncionesGoogle Fast Pair, Microsoft Swift Pair, modo de baja latencia, Clear Voice Technology (llamadas)
ColoresBlanco

Seguridad y percepción del entorno: el argumento central

Es el punto de partida de cualquier auricular abierto y aquel en el que las fuentes coinciden con más claridad. Yoann, de runactu.com, probó los Ear (open) durante un mes corriendo por asfalto y por montaña, y su conclusión sobre la estabilidad no deja dudas: "los auriculares no se mueven en absoluto", incluso con gafas puestas, algo que suele fallar en los diseños con gancho de oreja. En cuanto a la percepción del ruido ambiente, el formato abierto cumple su objetivo. Yoann confirma que oye con normalidad el tráfico y el entorno en ciudad y en sendero. Ese es el argumento de seguridad que justifica este tipo de producto frente a unos auriculares intrauditivos clásicos.

Calidad de sonido: dos análisis franceses, dos veredictos muy distintos

Aquí las opiniones se separan, y la diferencia merece señalarse en lugar de diluirse en una media artificial. Clara, en el blog de Son-Vidéo.com, se muestra entusiasta desde el primer momento: "los Nothing Ear (Open) impresionan desde las primeras escuchas", con "graves profundos y contundentes" que atribuye a los transductores de 14,2 mm con recubrimiento de titanio. En una comparación directa, los prefiere a los Shokz OpenRun Pro, que considera menos musicales pese a su mejor aislamiento.

Yoann, de runactu.com, es mucho más comedido en este mismo punto tras un mes de uso deportivo intenso: "los auriculares de Nothing no son los que mejor rinden y sufren para competir con unos intrauditivos clásicos". Aun así, reconoce que superan a las soluciones de conducción ósea pura. También señala que el ruido ambiente se cuela más en entornos urbanos densos, algo coherente con el propio principio del formato abierto, pero que puede perjudicar la escucha en algunas situaciones.

Esta diferencia entre los dos análisis se explica en parte por el contexto de uso. Clara evalúa el producto en una escucha más bien estática y comparativa, mientras que Yoann lo somete a un uso deportivo prolongado al aire libre, donde el viento y el ruido ambiente pesan más en la percepción. Una opinión verificada de cliente publicada en la ficha oficial de Son-Vidéo.com, firmada por jean michel, se acerca más a la lectura de Clara, aunque la matiza: califica el sonido de "muy satisfactorio" y lo sitúa por encima de los auriculares con cable Koss Porta Pro que usaba antes, sin hablar de la potencia de los graves en esos términos.

Autonomía y comodidad de uso

Las 8 horas de autonomía en reproducción continua y las 30 horas acumuladas con el estuche corresponden al estándar del mercado de auriculares deportivos en este rango de precio, sin destacar. El peso de 8,1 g por auricular, confirmado por la ficha oficial y coherente con la ligereza que Yoann describe tras su mes de prueba, explica la estabilidad que comprobó incluso en movimiento. Sin embargo, mediciones independientes del producto señalan que el formato abierto no es ideal para un uso deportivo intenso ni junto a la carretera. Varios probadores también se quejan de la sujeción con sudor prolongado, pese al IP54.

Lo que cubre y lo que no cubre el IP54

El IP54 protege contra el polvo y las salpicaduras de agua en todas las direcciones, lo que cubre la lluvia y el sudor normal, pero excluye cualquier inmersión, incluso accidental al cruzar un vado o bajo un chaparrón fuerte y prolongado. Es un nivel de protección inferior al IP55 o IP57 que ofrecen algunos rivales de conducción ósea en la misma franja de precio, un compromiso que tienes que conocer antes de comprar si entrenas con cualquier tiempo.

Puntos fuertes

  • Estabilidad en movimiento confirmada tras un mes de prueba deportiva real, incluso con gafas.
  • Se mantiene la percepción del entorno sonoro, el argumento de seguridad central del formato abierto.
  • Más musicales que las soluciones de conducción ósea, según los dos análisis consultados.
  • Amplia compatibilidad (Bluetooth 5.3, Multipoint, Fast Pair, Swift Pair) y precio contenido de 99 €.
  • Estuche ligero (63,4 g) y compacto para llevar a cualquier parte.

Puntos débiles

  • Calidad de sonido valorada de forma muy distinta según el uso: convincente en escucha tranquila, más discreta en uso deportivo prolongado según un probador.
  • Solo IP54, sin protección contra inmersión, por detrás de algunos rivales de conducción ósea.
  • Formato mejorable para un uso intenso junto a la carretera, según mediciones independientes.
  • Autonomía estándar (8 h / 30 h con estuche), sin ventaja real frente a la competencia.

Lo esencial en 3 frases

Los Nothing Ear (open) cumplen su promesa de estabilidad y percepción del entorno, dos criterios confirmados tras un mes de prueba deportiva real. En calidad de sonido, en cambio, los veredictos se separan claramente entre una escucha tranquila que impresiona y un uso deportivo prolongado en el que resultan más corrientes frente a unos intrauditivos clásicos. Por 99 €, son una elección acertada si priorizas la seguridad y la percepción del ruido ambiente sobre el rendimiento sonoro puro.

Nota global
7,3/10
Comodidad y estabilidad9,0/10
Seguridad / percepción del entorno8,5/10
Calidad de sonido6,5/10
Autonomía6,5/10
Relación calidad-precio8,0/10
¿Para quién?
  • Corredores y ciclistas de carretera que quieren seguir atentos al tráfico y al entorno
  • Quienes llevan gafas y buscan una sujeción estable sin un gancho de oreja rígido
  • Quienes priorizan la seguridad sobre el rendimiento sonoro puro
  • Uso mixto entre deporte y día a día, llamadas incluidas
¿Para quién no?
  • Quienes buscan ante todo una calidad de sonido comparable a unos intrauditivos premium
  • Correr con lluvia fuerte o con riesgo de inmersión (solo IP54)
  • Uso intenso y prolongado junto a la carretera, donde varios probadores señalan límites
  • Quienes quieren el mejor aislamiento posible en entornos ruidosos

Veredicto RunMorph

Los Nothing Ear (open) cumplen lo esencial que se espera de unos auriculares abiertos para deporte: se mantienen estables en movimiento, no se mueven con gafas y conservan la percepción del entorno sonoro, el argumento de seguridad que justifica este formato frente a unos intrauditivos clásicos. En musicalidad, en cambio, los dos análisis franceses que consultamos no cuentan exactamente la misma historia: una escucha tranquila que impresiona frente a un uso deportivo prolongado en el que resultan más corrientes. Por 99 €, con un IP54 que limita salir a correr con lluvia fuerte, son una elección coherente si priorizas la seguridad sobre el rendimiento sonoro puro, y menos evidente si lo que buscas ante todo es un sonido a la altura de los intrauditivos de gama alta.

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